Seguridad y confianza

La seguridad empieza por quién guarda las claves. Con Alloy, eres tú.

Alloy es software que ejecutas dentro de tu propio entorno, no un servicio donde depositas activos. Tu perfil de riesgo, tus datos y tus claves se quedan donde tus reguladores esperan.

Cómo está construido

Cuatro cosas que tu equipo de seguridad querrá saber.

Tus claves son tuyas

Las claves privadas viven en tu HSM o en el proveedor de firma que elijas. Alloy no guarda claves privadas de clientes.

Se ejecuta dentro de tu perímetro

Despliega en tu cuenta de nube o centro de datos, detrás de tus controles de red, identidad y monitorización.

Evidencia por defecto

Solicitudes, decisiones de política y cambios de estado quedan registrados y se exportan para auditoría y revisión regulatoria.

Acceso que tú controlas

Roles para tus personas y claves de API con alcance limitado para servicios y agentes, cada una con solo los permisos que necesita.

Revisión de seguridad

Lo primero que nos preguntan los equipos de revisión.

¿Alloy es un custodio?

No. Alloy es software que operas tú. No guarda claves privadas de clientes ni toma posesión de activos.

¿Dónde viven nuestros datos?

En tu entorno. Alloy se ejecuta en tu cuenta de nube o centro de datos, así que los datos de transacciones se quedan dentro de tu perímetro.

¿Puede la empresa Alloy acceder a nuestro despliegue?

No por defecto. Tu despliegue se ejecuta en infraestructura que controlas y el acceso se concede en tus términos.

¿Qué compartís para nuestra revisión?

Explicamos a tus equipos de seguridad y riesgo dónde están las claves, los datos y las decisiones, y compartimos documentación de arquitectura y flujo de datos.

Tráenos tu revisión de seguridad.

Cuéntanos qué necesita tu revisión y la recorreremos con tu equipo.